Cómo la psicología puede ayudarte a perder peso
Perder peso es uno de los propósitos más comunes y, a la vez, más difíciles de cumplir. Muchas personas se frustran al no conseguir los resultados esperados o al recuperar el peso perdido tras seguir una dieta. ¿Por qué nos cuesta tanto adelgazar? ¿Qué podemos hacer para lograrlo de forma efectiva y duradera?
La respuesta no está solo en la alimentación y el ejercicio, sino también en la psicología. Nuestros pensamientos, emociones y conductas influyen de forma decisiva en nuestra relación con la comida y con nuestro cuerpo. Por eso, si queremos perder peso, debemos tener en cuenta también el aspecto psicológico.
En este post, te explicamos cómo la psicología puede ayudarte a perder peso, qué beneficios tiene y qué estrategias puedes aplicar para conseguirlo.
¿Qué es la psicología para bajar de peso?
La psicología para bajar de peso es una rama de la psicología que se ocupa de estudiar y tratar los factores psicológicos que intervienen en el proceso de adelgazamiento. Estos factores pueden ser tanto facilitadores como obstaculizadores, dependiendo de cómo los manejemos.
Algunos de los factores psicológicos que pueden influir en el peso son:
- Las creencias sobre la alimentación, el peso y la imagen corporal. Estas creencias pueden ser racionales o irracionales, y pueden afectar a nuestra autoestima, a nuestra motivación y a nuestra capacidad de cambio.
- Las emociones asociadas a la comida y al peso. La comida puede tener un valor afectivo, simbólico o compensatorio, y puede servir para regular nuestras emociones. El peso puede generar sentimientos de satisfacción, orgullo, frustración, culpa, vergüenza o ansiedad.
- Las conductas relacionadas con la alimentación y el ejercicio. Estas conductas pueden ser saludables o no, y pueden estar determinadas por hábitos, impulsos, tentaciones, presiones sociales o culturales, o por el estado de ánimo.
- La psicología para bajar de peso se basa en la aplicación de la terapia cognitivo-conductual (TCC), que es un tipo de psicoterapia que se enfoca en modificar los pensamientos y las conductas que interfieren con el logro de los objetivos personales.
¿Qué beneficios tiene la psicología para bajar de peso?
La psicología para bajar de peso tiene múltiples beneficios, tanto a nivel físico como mental. Algunos de ellos son:
- Te ayuda a identificar y cambiar las creencias irracionales o distorsionadas que dificultan la pérdida de peso, como por ejemplo: “No puedo adelgazar porque tengo una mala genética”, “Si no como lo que me gusta me siento deprimido”, "Si me salto la dieta un día ya no tiene sentido seguir".
- Te ayuda a aprender a controlar los impulsos y las tentaciones que te llevan a comer de forma excesiva o poco saludable, como por ejemplo: la publicidad, el aburrimiento, el estrés, la ansiedad, la presión social.
- Te ayuda a establecer metas realistas, específicas y medibles, y a diseñar un plan de acción que incluya una dieta equilibrada, una rutina de ejercicio físico y un seguimiento periódico de tu progreso y tus dificultades.
- Te ayuda a mantener la motivación, la confianza y el compromiso con tu proceso de adelgazamiento, reconociendo y celebrando tus logros, afrontando los obstáculos y las recaídas, y buscando el apoyo de tu familia y tus amigos.
- Te ayuda a mejorar tu autoestima, tu estado de ánimo y tu calidad de vida, al sentirte más satisfecho con tu cuerpo, con tu salud y con tu bienestar.
¿Qué estrategias puedes aplicar para perder peso desde la psicología?
Si quieres perder peso desde la psicología, puedes aplicar algunas de las siguientes estrategias:
- Cuestiona tus creencias sobre la alimentación, el peso y la imagen corporal. Analiza si son racionales o no, y si te ayudan o te perjudican. Busca evidencias que las confirmen o las desmientan, y sustitúyelas por otras más adaptativas y positivas.
- Regula tus emociones de forma saludable. Identifica qué emociones te provocan comer más o menos de lo que necesitas, y busca otras formas de expresarlas o afrontarlas que no sean la comida. Por ejemplo, puedes hablar con alguien, escribir un diario, hacer alguna actividad que te guste, etc.
- Cambia tus hábitos de alimentación y de ejercicio. Planifica tus comidas con antelación, elige alimentos nutritivos y variados, controla las cantidades y el ritmo de ingesta, evita el picoteo entre horas, bebe agua, etc. Incorpora el ejercicio físico a tu rutina diaria, elige una actividad que te divierta, fija un horario y una duración, busca un compañero, etc.
La psicología puede ayudar a una persona que es obesa y quiere bajar de peso de varias formas, como por ejemplo:
- Ayudarle a identificar y modificar las creencias erróneas, los hábitos poco saludables y las emociones negativas que le impiden alcanzar su objetivo. Por ejemplo, si una persona cree que no puede adelgazar porque tiene una mala genética, o si usa la comida como una forma de aliviar el estrés o la ansiedad, un psicólogo puede ayudarle a cuestionar y cambiar esas ideas y conductas.
- Ayudarle a establecer metas realistas, específicas y medibles, y a diseñar un plan de acción que se adapte a sus necesidades, preferencias y recursos. Un psicólogo puede ayudarle a elegir una dieta equilibrada, a incorporar el ejercicio físico a su rutina, y a evaluar su progreso y sus dificultades de forma periódica.
- Ayudarle a mantener la motivación, la confianza y el compromiso con su proceso de adelgazamiento. Un psicólogo puede ayudarle a reconocer y celebrar sus logros, a afrontar los posibles obstáculos y recaídas, y a buscar el apoyo de su entorno social y familiar.
La psicología también puede explicar cómo se ejerce presión en la mente de la persona cuando quiere bajar de peso y no tiene voluntad propia. Algunos factores que pueden influir son:
- El entorno físico y social. La persona puede estar expuesta a estímulos que le inciten a comer más de lo necesario, como por ejemplo la publicidad, el tamaño de las porciones, la disponibilidad de alimentos poco saludables, o la presión de sus amigos o familiares.
- El estado emocional. La persona puede experimentar sentimientos de frustración, culpa, vergüenza, tristeza o ira por su situación, lo que puede afectar a su autoestima, a su autocontrol y a su capacidad de tomar decisiones racionales.
- El efecto rebote. La persona puede caer en el error de seguir dietas restrictivas, extremas o milagrosas, que le generen un efecto de privación y ansiedad, y que le lleven a recuperar el peso perdido o incluso a ganar más peso.
La terapia cognitivo-conductual (TCC) es un tipo de psicoterapia que se basa en modificar los pensamientos y las conductas que interfieren con el logro de los objetivos personales. En el caso de la obesidad y el sobrepeso, la TCC puede ayudar a:
Identificar y cambiar las creencias irracionales o distorsionadas que dificultan la pérdida de peso, como por ejemplo: “No puedo adelgazar porque tengo una mala genética”, “Si no como lo que me gusta me siento deprimido”, "Si me salto la dieta un día ya no tiene sentido seguir".
Aprender a controlar los impulsos y las tentaciones que llevan a comer de forma excesiva o poco saludable, como por ejemplo: la publicidad, el aburrimiento, el estrés, la ansiedad, la presión social.
Establecer metas realistas, específicas y medibles, y diseñar un plan de acción que incluya una dieta equilibrada, una rutina de ejercicio físico y un seguimiento periódico del progreso y las dificultades.
Mantener la motivación, la confianza y el compromiso con el proceso de adelgazamiento, reconociendo y celebrando los logros, afrontando los obstáculos y las recaídas, y buscando el apoyo de la familia y los amigos.
La TCC se puede aplicar tanto de forma individual como grupal, dependiendo de las preferencias y las necesidades de cada persona. La duración y la frecuencia de las sesiones varían según el caso, pero suelen ser de entre 45 y 60 minutos, una o dos veces por semana.
La TCC ha demostrado ser una terapia eficaz para la pérdida de peso, siempre y cuando se combine con un plan de entrenamiento físico y un plan dietético adecuados. Además, la TCC puede mejorar la autoestima, el estado de ánimo y la calidad de vida de las personas que sufren de obesidad o sobrepeso.
En conclusión, la psicología puede ser una gran aliada para las personas que quieren bajar de peso, ya que les ayuda a comprender y modificar los factores psicológicos que influyen en su relación con la comida y con su cuerpo. Mediante la aplicación de la terapia cognitivo-conductual, se pueden lograr cambios positivos y duraderos en los hábitos de alimentación y de ejercicio, así como en las creencias, las emociones y la motivación. Además, la psicología puede mejorar la autoestima, el estado de ánimo y la calidad de vida de las personas que sufren de obesidad o sobrepeso. Por tanto, se recomienda acudir a un profesional de la psicología que pueda ofrecer un tratamiento personalizado y eficaz para cada caso. Si quieres saber más sobre la psicología para bajar de peso, puedes consultar algunos de los enlaces que te he proporcionado a lo largo del artículo1234. Espero que este artículo te haya resultado interesante y útil. Si tienes alguna duda o comentario, puedes dejarlo abajo. Gracias por leerme.



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